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Cómo almacenar correctamente el aceite acidulado para evitar la rancidez

11 jun 2026

Cómo almacenar correctamente el aceite acidulado para evitar la rancidez

El aceite acidulado es una de las materias primas energéticas más utilizadas en la fabricación de alimentos balanceados para aves, cerdos y ganado en México. Su relación costo-energía lo hace indispensable en la formulación moderna. Sin embargo, su mayor vulnerabilidad no está en el precio ni en la disponibilidad: está en su tendencia natural a oxidarse y enranciarse cuando las condiciones de almacenamiento no son las adecuadas. 

Un aceite acidulado en mal estado no solo pierde valor nutritivo: puede convertirse en un ingrediente activamente perjudicial que deprime el consumo, deteriora la conversión alimenticia y genera daño oxidativo en los animales. Conocer cómo almacenarlo correctamente es, por lo tanto, una decisión de rentabilidad directa para cualquier planta de alimentos o granja que lo utilice.

¿Por qué el aceite acidulado es especialmente susceptible a la rancidez?

Para entender por qué el aceite acidulado requiere cuidados especiales de almacenamiento, es necesario entender qué lo hace diferente a otros ingredientes lipídicos.

El aceite acidulado es un subproducto de la refinación de los aceites vegetales que contiene una alta proporción de ácidos grasos libres (AGL), que se han separado de los triglicéridos. La acidez del aceite acidulado es una medida de la cantidad de ácidos grasos libres presentes en el producto.

Precisamente esa alta proporción de AGL es lo que lo hace energéticamente valioso, pero también lo que acelera su deterioro. La oxidación de las grasas y los aceites —rancidez— es una reacción natural que se produce cuando los ácidos grasos insaturados se exponen al oxígeno libre. Durante la reacción entre los ácidos grasos insaturados y el oxígeno, se forma un radical peróxido cuando el radical libre de triglicéridos reacciona con una molécula de oxígeno. Estos radicales de peroxia reaccionan entonces con otros triglicéridos, formando hidroperóxidos, que son muy inestables y se descomponen en una serie de productos secundarios como aldehídos y alcoholes, que contribuyen a los sabores desagradables asociados a las grasas rancias.

Existen dos tipos de rancidez que pueden afectar al aceite acidulado:

  • Rancidez oxidativa: La más común y dañina. Ocurre por la reacción en cadena de los ácidos grasos insaturados con el oxígeno del aire. Los factores externos que favorecen la oxidación de la grasa son: presencia de oxígeno atmosférico, grado de insaturación de los ácidos grasos, luz, temperatura, ausencia de antioxidantes y presencia de metales como cobre, hierro, zinc y níquel.


  • Rancidez hidrolítica: Ocurre por la acción del agua y enzimas (lipasas) que hidrolizan los triglicéridos restantes, generando más ácidos grasos libres. A mayor humedad en el producto y mayor temperatura de almacenamiento, mayor es la velocidad de esta reacción.


El aceite acidulado, por su origen como subproducto industrial, llega generalmente con una carga inicial de oxidación más elevada que el aceite crudo, lo que acorta su margen de seguridad y hace que cualquier descuido en el almacenamiento acelere su deterioro de forma exponencial.

¿Cuáles son los factores que aceleran el deterioro del aceite acidulado?

La velocidad de reacción del oxígeno con la grasa puede duplicarse con cada 10°C de aumento de la temperatura. Este dato es quizás el más importante para entender por qué el almacenamiento térmico adecuado es la primera línea de defensa contra la rancidez.

Los principales factores acelerantes, en orden de impacto práctico, son:

Temperatura elevada

Es el factor más determinante. En el clima cálido de gran parte de México —donde las temperaturas en almacenes industriales pueden superar los 35–40°C durante varios meses del año— la velocidad de oxidación del aceite puede multiplicarse varias veces respecto a condiciones templadas. El aceite almacenado a cielo abierto o en tanques sin aislamiento térmico bajo el sol es especialmente vulnerable.

Contacto con oxígeno

La exposición a la luz debe minimizarse para evitar la foto-oxidación. El contacto con el oxígeno atmosférico debe reducirse al mínimo posible, ya sea sellando recipientes o reduciendo el espacio de cabeza en los tanques. Cada vez que se abre un contenedor para extraer aceite y se cierra sin eliminar el aire del espacio vacío, ese oxígeno queda en contacto directo con la superficie del aceite y acelera la oxidación.

Presencia de metales catalíticos

La presencia de metales como el manganeso y el hierro en los contenedores de almacenamiento puede catalizar la oxidación. Este es un punto crítico frecuentemente ignorado en campo: los tanques de acero al carbono sin recubrimiento interior son una fuente constante de hierro disuelto que actúa como catalizador potente de la oxidación lipídica. Incluso trazas de cobre provenientes de instalaciones hidráulicas tienen un efecto catalítico considerable.

Exposición a la luz solar

La luz ultravioleta y visible activa reacciones fotoquímicas que inician cadenas de oxidación. Los tanques de almacenamiento al aire libre, especialmente los de plástico translúcido, deben protegerse de la exposición directa a la radiación solar.

Contaminación con agua y humedad ambiental

El agua favorece la rancidez hidrolítica y también puede servir como medio de crecimiento para microorganismos que producen lipasas. Un contenido de humedad e impurezas insolubles (MIU) elevado en el aceite acidulado es un indicador de riesgo alto de deterioro acelerado.

¿Cuáles son las condiciones óptimas de almacenamiento del aceite acidulado?

Las siguientes son las condiciones ideales que debe cumplir cualquier instalación donde se almacene aceite acidulado, ya sea en planta de alimentos balanceados o en bodega de granja:

Control de temperatura

La temperatura de almacenamiento debe mantenerse por debajo de 25°C siempre que sea posible. En condiciones tropicales o durante el verano en el norte de México, esto requiere almacenamiento en bodega techada, con ventilación adecuada o aislamiento térmico en los tanques. En el sector de la nutrición animal, los aceites vegetales y las grasas animales utilizados en la alimentación del ganado deben presentar una buena estabilidad oxidativa para evitar su deterioro durante el transporte o el almacenamiento. La oxidación puede reducir el valor energético del alimento, afectar el crecimiento animal y perjudicar su salud.

Evitar ciclos de calentamiento y enfriamiento bruscos también es importante, ya que la condensación de agua en las paredes internas de los tanques durante el enfriamiento nocturno puede incrementar el contenido de humedad del aceite.

Recipientes y materiales adecuados

El material del contenedor es una variable subestimada pero de alto impacto. Las recomendaciones generales son:

  • Acero inoxidable (AISI 304 o 316): El material ideal para tanques de almacenamiento de aceites. Es inerte, no cataliza la oxidación, es fácil de limpiar y no aporta iones metálicos al aceite.

  • Polietileno de alta densidad (PEAD) de grado alimentario: Opción aceptable para volúmenes medianos, siempre que los recipientes sean opacos (no translúcidos) para evitar la fotoxidación.

  • Acero al carbono: Solo aceptable si cuenta con recubrimiento interior epóxico o de resina alimentaria en perfecto estado. Sin recubrimiento, el hierro de la pared actúa como catalizador de oxidación. Se debe evitar el acero galvanizado para contenidos ácidos como el aceite acidulado, ya que el zinc puede transferirse al producto.

  • Tambores de acero al carbono recubierto: Aceptables para almacenamiento temporal o de pequeña escala, con la precaución de verificar el estado del recubrimiento antes de cada uso.

Hermeticidad y reducción del espacio de cabeza

Los tanques y recipientes deben mantenerse tapados herméticamente en todo momento, excepto durante las operaciones de llenado y vaciado. Para tanques de almacenamiento a granel, se recomienda:

  • Usar tapas flotantes o sistemas de atmósfera inerte (nitrógeno) en instalaciones de gran volumen.

  • Minimizar el espacio de cabeza (la columna de aire sobre el aceite) llenando los tanques lo más posible o reduciendo el tamaño del contenedor conforme se consume el producto.

  • Utilizar válvulas de respiración con desecante en tanques de almacenamiento fijo, para evitar que el aire húmedo del exterior entre cada vez que se extrae aceite.

Protección de la luz

Los tanques al exterior deben pintarse de blanco o cubrirse con pintura reflectante para reducir la absorción de calor solar. Los recipientes portátiles deben almacenarse en zonas techadas y alejados de la luz directa.

¿Cómo se usan los antioxidantes para proteger el aceite acidulado?

La adición de antioxidantes es la estrategia química más eficaz para extender la vida útil del aceite acidulado y retrasar el inicio de la rancidez oxidativa. Los antioxidantes son sustancias que retardan la velocidad de oxidación, por lo que previenen el enranciamiento o el deterioro debido a la oxidación.

Los antioxidantes disponibles para uso en nutrición animal se dividen en dos grandes categorías:

Antioxidantes sintéticos

  • BHT (butilhidroxitolueno): Los antioxidantes sintéticos BHA y BHT son muy efectivos en grasas animales y menos en las grasas y aceites vegetales. Son económicos y de amplio uso, aunque existen restricciones regulatorias en algunos mercados.


  • BHA (butilhidroxianisol): Similar al BHT en mecanismo de acción. El BHA presenta el inconveniente de que comunica un olor fenólico que puede ser perceptible si el aceite es sometido a un fuerte calentamiento.


  • TBHQ (terbutilhidroquinona): El TBHQ es un antioxidante que se usa frecuentemente en aceites vegetales y grasas animales. Como antioxidante, es más eficaz en aceites vegetales que el BHA y el BHT. Es estable al calor y muy útil en la prevención de la oxidación.


  • Galato de propilo: Es un polvo cristalino blanco que se utiliza en alimentos en los que no es adecuado el uso de otros antioxidantes sintéticos liposolubles.


Antioxidantes naturales

  • Tocoferoles (vitamina E): Los tocoferoles, por su alta concentración y presencia habitual en aceites vegetales y otras plantas que contienen lípidos, fueron los primeros antioxidantes aislados de plantas. Durante el proceso de refinado del aceite se pierde la mayor parte de ellos, lo que hace necesario volver a añadírselos para garantizar la estabilidad de los aceites. Los antioxidantes sintéticos son más volátiles en los procesos de fritura y horneado que los tocoferoles, por lo cual estos últimos proporcionan más estabilidad en las grasas.


  • Extracto de romero: El extracto de romero se suele utilizar en combinación con otros antioxidantes, como los tocoferoles, buscando un efecto sinérgico entre dichos ingredientes. Es la opción preferida cuando se busca evitar el uso de sintéticos.


Dosis y aplicación práctica

Las mezclas antioxidantes en base a BHT y BHA para estabilizar grasas y aceites se utilizan a dosis de 125–750 g/t. Las mezclas en base a BHA, galato de propilo y ácido cítrico se recomiendan a dosis de 250–5,000 g/t dependiendo del nivel de riesgo.

La incorporación del antioxidante debe realizarse inmediatamente después de la recepción del aceite acidulado, ya que la oxidación es un proceso acumulativo: una vez que los peróxidos se forman, el antioxidante no puede revertirlos, solo detener el avance de la reacción. Un antioxidante añadido a un aceite ya oxidado no recupera su calidad original.

¿Cuáles son los parámetros analíticos para evaluar la calidad del aceite acidulado almacenado?

El control de calidad del aceite acidulado no debe limitarse al momento de la recepción. Idealmente, debe monitorearse a lo largo del periodo de almacenamiento mediante parámetros analíticos estandarizados:

Parámetro

Qué mide

Valor de alerta

Interpretación

Índice de peróxidos

Oxidación primaria (peróxidos e hidroperóxidos)

>10 meq O₂/kg

Indica inicio de oxidación activa

Índice de anisidina

Oxidación secundaria (aldehídos, cetonas)

>10

Refleja deterioro avanzado e irreversible

Índice TOTOX

Oxidación total (2× peróxidos + anisidina)

>20

Indicador global del estado oxidativo

Acidez (AGL)

Ácidos grasos libres como % ácido oleico

>10%

Deterioro hidrolítico o calidad de origen deficiente

MIU (Humedad, Impurezas, Insaponificables)

Contaminantes y agua

>2%

Riesgo de rancidez hidrolítica y contaminación

Índice TBA

Aldehído malónico (oxidación secundaria)

>6 mg/kg

Deterioro organoléptico ya establecido

El valor de peróxido se ve afectado por las condiciones de almacenamiento y aumenta con la edad del producto, la exposición a la luz o las temperaturas elevadas. Por tanto, este parámetro puede utilizarse para indicar la edad y calidad de un aceite.

Mientras mayor sea el índice de peróxido, mayor es el grado de oxidación de la muestra, mientras que un bajo valor es indicativo de la buena calidad del producto y adecuado estado de conservación.

¿Qué consecuencias tiene el uso de aceite acidulado rancio en los animales?

El aceite oxidado no es simplemente un ingrediente con menor valor energético: es un ingrediente activamente perjudicial. Sus efectos sobre los animales han sido documentados de forma consistente en la literatura científica y en la práctica de campo:

  • Reducción del consumo voluntario: Los aldehídos y cetonas producidos durante la oxidación secundaria tienen olores y sabores característicamente desagradables que los animales detectan con facilidad, especialmente las aves y los cerdos. Los productos secundarios de la oxidación, como aldehídos y alcoholes, contribuyen a los sabores desagradables asociados a las grasas rancias.


  • Pérdida del valor energético: Los ácidos grasos oxidados no son metabolizados con la misma eficiencia que los intactos. Parte de la energía que debería aportar el aceite se pierde en los productos de descomposición.


  • Destrucción de vitaminas liposolubles: La oxidación de la grasa en el alimento termina oxidando también las vitaminas A, D, E y K presentes en la ración. Esto puede generar deficiencias vitamínicas subclínicas que afectan la salud general, la inmunidad y los parámetros reproductivos del hato o parvada.


  • Daño intestinal y estrés oxidativo: Los productos finales de la oxidación lipídica —especialmente los aldehídos reactivos como el malondialdehído— pueden dañar la mucosa intestinal, comprometer la integridad de las vellosidades y generar inflamación crónica de baja intensidad que deprime la productividad del animal.


  • Impacto en la calidad del producto final: En aves ponedoras, el aceite oxidado puede alterar el color y la estabilidad de la grasa de yema. En cerdos de engorda, puede afectar la calidad organoléptica y la estabilidad de la grasa de canal, un parámetro crítico en mercados que exigen calidad constante. Para comprender mejor cómo la nutrición deficiente predispone a enfermedades en las especies productivas, el análisis sobre gripa porcina, síntomas y prevención ilustra cómo el estado nutricional y el manejo de ingredientes se conectan directamente con la salud de la producción porcina.

Protocolo de recepción: cómo evaluar el aceite acidulado antes de almacenarlo

La calidad del almacenamiento empieza antes de que el producto llegue al silo. Un protocolo de recepción riguroso evita que aceite de baja calidad o ya oxidado ingrese al inventario y contamine partidas anteriores:

  1. Verificación de documentación: Solicitar al proveedor el certificado de análisis del lote, que debe incluir índice de peróxidos, acidez (% AGL), contenido de MIU y fecha de elaboración. Un proveedor confiable entrega estos datos sin necesidad de solicitarlos en cada pedido.


  2. Evaluación organoléptica en recepción: El aceite acidulado fresco y de buena calidad tiene un olor característico pero no desagradable, de color oscuro (pardo-verdoso o negro), viscoso pero fluido a temperatura ambiente. Un olor rancio, agrio o a "frituras viejas" es señal de deterioro avanzado y debe rechazarse.


  3. Medición rápida de acidez en campo: Existen kits colorimétricos de campo que permiten estimar el porcentaje de ácidos grasos libres en minutos, sin necesidad de laboratorio. Esta medición, aunque no reemplaza el análisis formal, permite tomar decisiones inmediatas en la descarga.


  4. Separación de lotes: Nunca mezclar un lote recién recibido directamente con el aceite residual de una partida anterior sin verificar que ambos tienen parámetros de calidad similares. El aceite oxidado cataliza la oxidación del aceite fresco al que se mezcla.


  5. Registro de fechas y rotación PEPS: Implementar la política Primero en Entrar, Primero en Salir (PEPS) de manera estricta. El aceite acidulado tiene una vida útil aproximada de 12 meses desde su elaboración bajo condiciones óptimas, y mucho menos si las condiciones de almacenamiento son deficientes.

Recomendaciones de almacenamiento según el tipo de instalación

Las condiciones de almacenamiento varían según la escala de la operación. Las siguientes recomendaciones contemplan tres escenarios comunes en el sector pecuario mexicano:

Planta de alimentos balanceados (volumen alto, >10,000 L)

  • Tanques verticales de acero inoxidable o acero al carbono con recubrimiento epóxico interior, con capacidad para 1–3 semanas de consumo.

  • Sistema de dosificación cerrado (bombas peristálticas o de engranajes) que minimice la exposición al aire durante la extracción.

  • Termómetro instalado en el tanque para monitoreo de temperatura del producto.

  • Rotación frecuente: no mantener aceite parado más de 30 días sin uso.

  • Antioxidante incorporado en el momento de la recepción.

Bodega de granja (volumen medio, 200–2,000 L)

  • Tambores de 200 L o IBC de 1,000 L de PEAD opaco o acero con recubrimiento.

  • Almacenamiento en bodega techada con ventilación, alejado de fuentes de calor (generadores, calderas, techos metálicos directamente soleados).

  • Tapas herméticas en todo momento; nunca dejar destapado entre usos.

  • Adición de antioxidante al abrir cada tambor si no viene incorporado de fábrica.

  • Consumo total del contenedor antes de abrir el siguiente.

Uso esporádico o de pequeña escala (<200 L)

  • Envases de PEAD opaco de 20–60 L con cierre hermético.

  • Almacenamiento en lugar fresco y oscuro, preferentemente refrigerado si el clima es muy cálido.

  • Registrar la fecha de apertura en el envase y consumir en un plazo máximo de 60–90 días desde que se abre el recipiente.

Mantenimiento de los contenedores: limpieza y prevención de contaminación cruzada

Un error frecuente en el manejo de aceites para alimentos animales es no limpiar adecuadamente los contenedores entre cargas. El aceite residual oxidado que queda adherido a las paredes del tanque actúa como reservorio de peróxidos y radicales libres que aceleran la oxidación de cada nueva partida. La limpieza debe seguir este protocolo básico:

  • Vaciar completamente el tanque antes de recibir la nueva carga (evitar el efecto "fondo de botella").

  • Enjuagar con un solvente aprobado (agua caliente a alta presión o vapor en tanques industriales) para eliminar residuos adheridos.

  • Verificar que no queden restos de limpiadores que puedan contaminar el producto.

  • Inspeccionar visualmente el recubrimiento interior de los tanques metálicos al menos cada seis meses para detectar corrosión o desprendimiento del revestimiento.

La correcta higiene de contenedores es también relevante desde el punto de vista sanitario. Un aceite acidulado contaminado con mohos u otras bacterias puede convertirse en vector de enfermedades. Así como en la salmonelosis en cerdos es fundamental controlar la calidad microbiológica de los ingredientes de la dieta —como puede leerse en el análisis sobre salmonelosis en cerdos—, en el manejo del aceite acidulado la limpieza y el control de calidad del ingrediente son medidas preventivas de primer orden.

Lista de verificación para el almacenamiento correcto del aceite acidulado

La siguiente lista condensa las prácticas esenciales en un formato operativo de referencia rápida:

  • [ ] El aceite se almacena en recipiente hermético de material inerte (acero inoxidable o PEAD opaco)

  • [ ] La temperatura del almacén es inferior a 25°C

  • [ ] Los contenedores están protegidos de la luz solar directa

  • [ ] Se minimiza el espacio de cabeza (aire sobre el aceite) en los tanques

  • [ ] Se ha incorporado antioxidante en la dosis recomendada por el proveedor

  • [ ] Se registra la fecha de recepción de cada lote y se aplica política PEPS

  • [ ] Se verifica el índice de peróxidos y la acidez al momento de la recepción

  • [ ] Los tanques se limpian completamente antes de cada nueva carga

  • [ ] No se mezcla aceite de diferentes lotes sin verificar calidad

  • [ ] El aceite recibido viene acompañado del certificado de análisis del proveedor

  • [ ] El aceite no ha estado almacenado por más de 12 meses desde su elaboración

Almacenamiento eficiente del aceite acidulado como ventaja competitiva en la producción animal

En la industria de la nutrición animal en México, donde los márgenes de operación son estrechos y la volatilidad de precios de materias primas es constante, cada kilogramo de aceite acidulado que se deteriora en bodega representa una pérdida directa que se traslada al costo del alimento. Pero más allá del costo de la materia prima desperdiciada, el uso de aceite oxidado en la ración significa invertir en un ingrediente que produce el efecto contrario al deseado: reduce la palatabilidad, deprime la conversión alimenticia y compromete la salud de los animales.

Implementar un protocolo de almacenamiento correcto —con la combinación de temperatura controlada, recipientes adecuados, antioxidantes en la dosis apropiada y un sistema de rotación disciplinado— no es un gasto operativo adicional. Es la garantía de que uno de los ingredientes energéticos más rentables de la formulación cumpla su función hasta el último gramo incluido en la mezcladora.

Preguntas Frecuentes 

¿Cuánto tiempo puede almacenarse el aceite acidulado antes de que se deteriore?

En condiciones óptimas de almacenamiento —temperatura inferior a 25°C, recipiente hermético de material inerte, sin exposición a luz ni a metales catalíticos, con antioxidante incorporado—, el aceite acidulado tiene una vida útil aproximada de 12 meses desde su fecha de elaboración. Sin antioxidante y bajo condiciones climáticas adversas (altas temperaturas, exposición solar), ese plazo puede reducirse a 3–6 meses o menos.

¿Cómo puedo detectar en campo si el aceite acidulado ya está rancio sin análisis de laboratorio?

Las señales organolépticas son el primer indicador accesible en campo: olor a "aceite quemado", "frituras viejas" o agrio-rancio característico; coloración excesivamente oscura o formación de sedimentos y espuma anormal. Una prueba práctica complementaria es la prueba de la estufa: calentar una pequeña cantidad del aceite en un recipiente limpio; si el olor al calentarse es intensamente desagradable o acre, el producto está deteriorado.

¿Es posible "rescatar" un aceite acidulado ya oxidado añadiéndole antioxidante?

No. Los antioxidantes son agentes preventivos, no correctores. Una vez que se han formado peróxidos, aldehídos y otros productos de oxidación secundaria, estos no se revierten con la adición de antioxidantes. Agregar antioxidante a un aceite ya oxidado solo frena el avance del deterioro, pero no elimina los compuestos dañinos ya presentes. El aceite con deterioro avanzado debe descartarse.

¿Los tambores de plástico transparente son aceptables para almacenar aceite acidulado?

No se recomiendan. El plástico transparente permite el paso de la luz, que activa reacciones de fotoxidación. Si por disponibilidad se deben usar recipientes plásticos, deben ser de polietileno de alta densidad opaco (color blanco, negro o amarillo denso) y mantenerse en lugares sin exposición solar directa.

¿El aceite acidulado debe refrigerarse?

La refrigeración no es obligatoria pero sí beneficiosa cuando el clima lo permite. Temperaturas entre 10–15°C reducen significativamente la velocidad de oxidación. En regiones muy cálidas de México, donde las temperaturas en bodegas no refrigeradas superan los 35°C, el almacenamiento en cuartos frescos o con climatización representa una inversión justificable para proteger grandes volúmenes de producto.

¿Se puede usar aceite acidulado en la dieta de rumiantes si ha perdido calidad?

En rumiantes, el aceite acidulado de baja calidad representa un riesgo adicional porque los ácidos grasos oxidados pueden afectar la microbiota ruminal y la digestión de fibra. En cualquier especie, si el producto no cumple los parámetros mínimos de calidad —índice de peróxidos superior a 10 meq O₂/kg, olor rancio evidente o contenido de MIU superior a 2%— no debe incluirse en la ración independientemente de la especie. El costo del daño productivo supera siempre el precio de la materia prima desechada.

¿El proveedor de aceite acidulado debe incorporar el antioxidante antes del despacho?

Lo ideal es que el proveedor incorpore el antioxidante en el momento del envasado o despacho, ya que el deterioro comienza desde que el aceite se obtiene en la refinería. Al comprar aceite acidulado, debe solicitarse al proveedor la confirmación de que el producto lleva antioxidante incorporado y en qué dosis. Si el proveedor no lo incorpora, la planta compradora debe añadirlo inmediatamente en la recepción, antes de que el aceite pase al tanque de almacenamiento. Consultar la ficha técnica del proveedor y el origen y proceso de obtención del aceite acidulado ayuda a entender en qué punto del proceso se puede haber iniciado ya el deterioro.